Enchúlame la maqueta

By azcyou

La publicación de esta semana tiene poco o nada que ver con la arquitectura regional, pero me parece adecuado transcribirla porque se relaciona con una división de trabajo técnico de los arquitectos: las maquetas.

No todos los arquitectos hacen maquetas. En sí, es muy probable que muchos de ellos no hayan realizado una sola desde que egresaron de la universidad. Las maquetas son modelos físicos a escala de un proyecto arquitectónico, y su función es visualizar este edificio durante la ejecución del proceso creativo (es decir, mientras se diseña) para tomar decisiones acerca de la dimensión, la proporción, el asoleamiento, la estética, y muchas otras variables. Como todos los trabajos manuales, realizar maquetas es una especialización que sólo puede mejorarse con la práctica, e incluso con diplomados en diferentes escuelas. Sin embargo, existen arquitectos que no consideran del todo necesario aplicarlas al proceso; la primera razón es la cantidad de tiempo invertido en ellas. Esto, desde luego, es un muy grave error.

Y es que muchos no podemos imaginar la obra arquitectónica con ver sólo los planos o las descripciones técnicas y una maqueta nos ayuda a comprender la idea. Pero para ello la maqueta deberá estar excelentemente ejecutada, con vegetación, mobiliario, texturas, colores, en sí muchos detalles para que nos agrade el proyecto (no la maqueta, ésta es sólo una técnica de representación). Por ello, en los concursos y evaluaciones, no siempre gana el mejor proyecto, sino el que se entienda mejor.

Y esto ya lo deben saber todos los que continúan estudiando la carrera de arquitectura: ¿cómo puedo hacer que mi maqueta luzca mejor que las demás y así obtener un mejor reconocimiento? Ahí se pone en práctica la creatividad del arquitecto. Hace algún tiempo, por ejemplo, se puso de moda realizar maquetas con desechos e ilustraciones gráficas; llamaban la atención porque en lugar de apreciarse el material de construcción se veía, por ejemplo, el cartel de un evento o la marca de una bolsa de papas. Algunos no estuvieron de acuerdo con este ejercicio, pues la maqueta debía representar el proyecto tal y como se verá en la realidad. Pero en todo caso, lograban el objetivo de no pasar desapercibidas.

El siguiente video muestra una especie de parodia del programa “Pimp my ride”, que en español se le conoce como “Enchúlame la máquina”, realizada por alumnos de la Universidad de Harvard. En él, se hace una especie de burla acerca de estos recursos que algunos usan para mejorar una maqueta que, como los carros que aparecen en el programa, no tiene remedio. Se llama “Pimp my model” y está en inglés, aunque si estás estudiando arquitectura eso no debería ser un problema, pero ya tocaremos ese tema más adelante.

           

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