Del Super Bowl, estadios y otras cosas

By azcyou

El comentarista deportivo Roberto Hernández Jr., en un programa dominical y con motivo de la celebración del Super Bowl, repasó un poco las características del estadio en que se jugó este importante evento: el de la Universidad de Phoenix. Al término de la nota, se refirió al club deportivo de fútbol local Santos Laguna y su apantallante noticia de construir un nuevo recinto deportivo, con el tono despectivo que le caracteriza; las palabras no son exactamente textuales, pero la idea general de su apunte resume que los laguneros deberíamos observar con cuidado esta obra estadounidense y aprender de ella algo para aplicarlo al que se plantea eregir en esta ciudad.

            Universidad de Phoenix, football.ballparks.com

La convocatoria que otorga un medio masivo de comunicación puede ser un arma de doble filo. Tener la posibilidad de dirigirla es un gran privilegio pero también conlleva una enorme responsabilidad. Un comunicador profesional serio debe tener el pleno derecho de expresar lo que desea, pero para ello se necesita el conocimiento y la trayectoria que le respalde. En el caso de Roberto Hernández Jr., la experiencia le garantiza su actual posición de analista deportivo, sin embargo su comentario no es justificable, sobretodo porque no parece evidenciar razones de peso en estos temas.

No sólo la Laguna debería aprender algo de estos nuevos estadios, también Monterrey y cualquier parte del país mexicano que atraviesa por serios problemas de infraestructura, equipamiento y servicios urbanos. Las soluciones no pueden ser inmediatas y se necesita de visión para que estas cumplan con un própósito determinado a corto y largo plazo. En Arizona desde hace 20 años se está llevando a cabo varios programas que se comprometen con el desarrollo natural, cultural y tecnológico de la región y el estadio de la Universidad de Phoenix en Glendale (y su designio como sede de la final de la National Football League) funciona como una especie de ancla para que los ojos del mundo (las cifras comprenden entre 90 y 135 millones de televidentes) volteen a ver al estado norteamiericano y todo lo que ha realizado para que este momento haya llegado y cumplido con las expectativas. Terminado el campeonato no se acaban las acciones, al contrario, se siguen dando con mucho esfuerzo, compromiso y con la colaboración de todos. Claro que debemos aprender de ellos: hace poco se reveló un escándalo en la deuda de agua potable de Nuevo León, el Forúm no fue del todo satisfactorio y se ha señalado que Monterrey es la ciudad mexicana con el puntaje más alto de huella ecológica.

Este no es un ataque al estado nuevoleonés o algo parecido, sólo que por desgracia uno de sus más orgullosos comentaristas deportivos, Roberto Hernández Jr., señaló con un dedo y la ligereza con la que dijo la nota le hizo olvidar que otros tres dedos le apuntaban a él. Es decir, si los laguneros tenemos que saber algo acerca de nuevos estadios, qué no tendrá que aprender Nuevo León en transporte público, agua potable, drenaje sanitario, imagen urbana, sustentabilidad, tecnología, cultura, etc. Y eso que no hemos hablado de fútbol.

Etiquetas: , , ,

Escribe un comentario