5 tipologías urbano-habitacionales en la Laguna

Julio 15, 2008 by azcyou

1. El centro de Torreón. Planeación urbana proyectada por el ingeniero alemán Federico Wolff. Sigue la retórica de muchas otras ciudades mesoamericanas del siglo XIX: reticular, modulada, andadores proporcionados de acuerdo a la cantidad de peatones, área verde en el centro y los edificios más importantes en materia de gobierno y/o comercio alrededor suyo. Lo que aún sorprende es la excepción de una obra religiosa inmediata a la plaza principal, puesto que la más cercana es la Iglesia de Guadalupe.

2. Inmediaciones del Rio Nazas. No obedecen a una traza o regalmento en particular, pero muchas de las casas ubicadas en las colonias alrededor del otrora caudaloso rio local se asientan a unos cuantos niveles por arriba de la superficie general (hablamos incluso de casi el metro de altura). En esas primeras décadas de urbanización los habitantes padecían las consecuencias del desbordamiento del rio y el agua entraba con mucha facilidad al interior de los hogares, razón por la cual muchas construcciones se elevaban los escalones suficientes para evitar que sucediera lo anterior. Es una muestra de cómo un fenómeno natural puede definir la tipología urbana de algún sector social.

3. Torreón Jardin. Uno de los primeros asentamientos paisajistas en la Comarca Lagunera. El diseño le pertenece a Andres Epper y toma como inspiración todas estas características reconocibles en avenidas de carácter global como los Campos Elíseos de París o el Paseo de la Reforma de la Ciudad de México. Glorietas, andadores amplios y vistosos, proporción armónica partiendo de un camellón central y dos laterales, distribución equitativa de los predios construibles y las áreas verdes, casas modernas de la época… En suma, una referencia que ayuda a comprender el turbulento crecimiento de la ciudad de Torreón hacia el oriente.

4. Conjunto Fovissste. El primer, y por el momento el más cercano intento de lograr una verdadera comunidad habitacional en la Laguna. Un extenso bloque de edificios departamentales de tres y cuatro pisos, más casas de dos niveles, todos ellos delimitados por andadores peatonales, espacios comunes de estacionamiento, áreas recreativas, deportivas, y en el justo centro una pausa compuesta por una zona escolar y una construcción destinada a servicios comerciales y de integración social. Lamentablemente, la pésima cultura de sus ocupantes (clase media-baja) se manifiesta en el interés propio de añadir, pintar y modificar su propiedad como mejor les plazca, reduciendo al mínimo las posibilidades de un consejo comunitario que trabaje por el mejoramiento benéfico y consecuente de la zona.

5. Las Villas. El fraccionamiento habitacional de clase alta que originó la actual explosión inmobiliaria al norte de la ciudad de Torreón. Seccionada por etapas y con predios extensos que se venden mucho antes de delimitarse, la urbanización obedece mayormente a esquemas formales de estética y buen gusto. Un andador vehicular primario conduce a lo largo del sector, y a través del recorrido se dejan ver las puertas de cada villa, que comprende un número escaso de lotes y la respectiva área verde en el centro. La adquisición del terreno implica la aceptación de un reglamento interno de convivencia entre los habitantes, lo que hace preguntar si las comunidades en la Comarca Lagunera funcionan sólo si existen fines particulares de una organización privada.

El nuevo estadio del Santos, ¿elitista?

Junio 25, 2008 by azcyou

Ya que la Comarca Lagunera se tranquilizó y después del eufórico fin de semana en el que el equipo local de fútbol Santos se adjudicó el tercer campeonato de torneos cortos en su historia, espero que los siguientes comentarios acerca del nuevo estadio, prometido en mil ocasiones y anunciado oficialmente otras mil, sean tomados con objetividad, pues el propósito del blog es la arquitectura y no otras actividades relacionadas con la comunicación (como el periodismo o la investigación, por ejemplo).

Primero que nada, debemos comenzar por asumir dos cosas. La primera, que el fútbol mueve masas. La segunda, que al ser un deporte de masas, tan influyente y arraigado en nuestras costumbres deportivas (a veces parece ser la única), una vez que se juega todo lo demás parece no importar. Hablamos desde el nivel técnico, de costo y de rendimiento de los jugadores, pasando por la terrible cantidad de publicidad que abusa del deporte, hasta el enjuiciamiento de periodistas deportivos que tienen como deber ser imparciales cuando ejercen su profesión -como José Ramón Fernández o Juan Gómez Junco-.

Lo anterior incluye, por supuesto, a los estadios. Se trata, ante todo, de ver fútbol, de sentirse parte de una afición en torno a un equipo. Donde me siente, al lado de quién, lo que tome, grite o insulte, lo que me caiga, no importa, así se vive el fútbol en nuestro país. Los estadios de fútbol en México, por tanto, no pasan de ser obras concretas de ingeniería, debido a que proponer un muy buen estadio no es lo importante. Excepciones como el Estadio del ITESM, el de la UNAM y, claro, el Estadio Azteca, obedecen a muchos otros intereses además del citado deporte y eso se ve reflejado en sus respectivos diseños. Todos los demás, incluyendo a nuestro emblemático Estadio Corona, no dejan de ser una enorme masa de concreto que en el centro tiene una cancha de pasto. Pero al final de cuentas, eso no es tan importante, ¿verdad? El fútbol es lo primero.

Bien, al parecer la gente que está detrás del nuevo estadio del equipo local ha captado perfectamente que no se trata solamente de fútbol, sino también del control que éste puede ejercer sobre la gente y, a juzgar por las perspectivas que muestran el proyecto, los inversionistas plantearon ciertas condiciones a la empresa norteamiericana HKS, encargada del diseño del Territorio (como se le conocerá al inmueble). Estos son: el criterio de la excavación y la notoria diferencia entre la graderia y la clase vip.

              Nuevo Territorio, imageshack.us

              Nuevo Territorio 2, imageshack.us

Al ver las imágenes, se puede observar que los asientos generales comienzan a descender a partir de la misma superficie del terreno. Esto hace determinar que la cancha se encontrará debajo del nivel “cero” a quién sabe cuantos metros hacia abajo. Esto no es necesariamente torpe o perjudicial, incluso la decisión puede tener beneficios como la sencillez de criterios constructivos y la economía del proyecto. Lo aberrante y ofensivo es que, además de la tan necesitada cubierta, lo único que se edificará sobre el terreno (no debajo de él) es la gradería que aparenta ser la destinada para la gente vip, o con el poder adquisitivo suficiente para sentarse en estos lugares. Da la impresión que el nivel social más importante -incluyendo obviamente a los inversionistas, los directivos del equipo, los comentaristas de los partidos y demás- tiene sus palcos, asientos y privados en un nivel superior al terreno, o de otro modo, al resto le tocará sentarse en el nivel inferior, o en el hueco.

              Nuevo Territorio 3, imageshack.us

De aquí se deriva el impacto visual de la única fachada que el futuro estadio tendrá y, después, del trato en los materiales y la inserción de la publicidad en ella.

Además de lo anterior, hay que tomar en cuenta que HKS puede ser más definida como una empresa constructora que arquitectónica y pues como tal le interesa más bien construir que ejercer el oficio de la arquitectura. Se trata de la misma empresa que tiene a su cargo el proyecto del Estadio Internacional de Monterrey, el cual ha obtenido un trato exagerado y no del todo aceptado por los regiomontanos.

Finalmente, se puede apreciar que existe una clara diferencia entre este nuevo estadio y algunos otros que llevan un tiempo realizándose en Europa, donde el fútbol posee un nivel muy competitivo -el mejor del mundo, de hecho- y por ello las obras representan la celebración del deporte entre todos los que lo disfrutan. Incluso el nuevo estadio del equipo Indios de Ciudad Juárez, campeón de la Primera División A de México, tiene ese criterio de que todos los espectadores se encuentran al mismo nivel, puesto que debe ser un orgullo tener un equipo que represente un valor importantísimo como el ascenso de este grupo a la liga profesional, y eso ha sido gracias hacia todos los involucrados en tal objetivo, incluyendo a los aficionados. El nuevo Territorio del Santos, a simple vista, no apuesta por lo mismo y sólo evidencia los diferentes intereses al que el fútbol es sometido en nuestro país y sobretodo localmente (es una tristeza que el campeonato se haya adquirido con Daniel Guzmán y Alejandro Irarragorri, director técnico y presidente del club, y con todos los lamentables episodios que para nadie son ningún secreto). Pero ¿qué importa, verdad? Ver fútbol sigue siendo lo primero.

Inocentes o culpables?

Junio 13, 2008 by azcyou

                 

La ciudad de Torreón, Coahuila cumplió el 14 de septiembre de 2007 sus primeros cien años de vida, fecha en la que también concluyó un largo e intenso debate local relacionado con las fallidas celebraciones de este importante aniversario. Uno de los hechos más decepcionantes en relación a lo anterior fue el que no se contó con un regalo conmemorativo físico que mostrara y significara lo mucho que le ha costado a Torreón crecer como la ciudad que es ahora y lo importante que significa el porvenir para sus habitantes; esto tiene que ver directamente con el propósito del siguiente post (y del blog) pero mejor expliquemos paso por paso.

Todo comenzó hace unos años, casi por terminar la administración del actualmente senador y primer compadre Guillermo Anaya Llamas. El entonces alcalde había designado como funcionario de cultura a Alberto González Domene, un curioso personaje que la historia de nuestra ciudad guardará por ser el autor de la letra y música del corrido de Torreón. Las protestas de los artistas no se hicieron esperar y reclamaron su destitución del puesto municipal, cosa que no sucedió. Como era de esperarse, obtuvo un terrible desempeño como director de cultura, sin embargo destacó la anticipación con la que preveía los festejos del primer centenario de Torreón y organizó un grupo que, a su vez, se dividía en comisiones relacionadas con las materias y actividades que habrían de tomarse en cuenta para los eventos.

Los malos augurios empezaron cuando se dió a conocer que el presidente de dicho grupo era Ramón Iriarte Maisterrena, un poderoso empresario de la región que nunca había demostrado interés alguno por la historia y la cultura local, así que medio mundo comenzó a especular e investigar el manejo de las comisiones, los futuros proyectos, los empleados involucrados y demás. Cuando fue presentado oficialmente el logo que distiguiría a los cien años de Torreón, los laguneros se sorprendieron mucho al ver el resultado, catalogándolo como una horrenda imagen que de ningún modo tenía que ver con las expectativas acerca de las celebraciones. La polémica se desató y con ella un numero amplio de periodistas que descubrían cosas como los fondos monetarios disponibles para los eventos, la facturación a personas y empresas con parentescos entre sí, la inversión en proyectos de dudosa calidad, los costos de ingreso para dichos festejos, etcétera. Pero el señor Iriarte, junto al actual presidente municipal José Ángel Pérez, no dio marcha atrás y en lugar de corregir los errores permitió que crecieran.

¿El resultado? Que a partir del 14 de septiembre de 2006, día en el que iniciaron las celebraciones con un incipiente desfile que hoy nadie recuerda, el año tuvo muchas altibajos y realmente no hubo un acontecimiento oficial o emblemático que los laguneros y sobretodo los torreonenses recuerden como algo especial para el centenario número uno de la ciudad. Un año después, en la fecha exacta del cumpleaños, hubo un evento en el Estadio Revolución, al que asistieron sólo 5 mil personas cantándole las mañanitas a Torreón, sin mencionar que el suceso fue opacado por el grito de la Independencia y nadie se molestó siquiera en marcar la diferencia… Una verdadera lástima que dejaba ver el futuro incierto de esta otrora própera ciudad.

El apartado que nos interesa está en uno de los grupos asignados para el desarrollo de los proyectos alusivos al centenario, el que se hacía llamar “Comisión de proyectos arquitectónicos y urbanos”. Integrado en general por los arquitectos más sobresalientes en la Comarca Lagunera, la misión de este comité era apoyar a las autoridades a redefinir, en los dos años a partir del nombramiento, la mejor imagen urbana del municipio, presentar a la comunidad los proyectos seleccionados, y definir el proyecto conmemorativo u obra magna de la ciudad. Para ello se proponían hacer un análisis y evaluación técnica de los proyectos presentados, identificar, rescatar y diseñar los monumentos y edificios históricos y estéticos de la ciudad, y proponer proyectos arquitectónicos y urbanos. Todo lo anterior redactado textualmente. En efecto, ya suponen hacia dónde va dirigido este post. ¡¿Dónde está el resultado de todo esto?!

De entrada, el grupo de arquitectos laguneros pecó de ser poco visionario e incluso hasta ingenuo. Regiones de primer mundo tardan décadas en reestructurarse, reorganizarse y proyectarse una adecuada imagen urbana, y de urbanización ni hablar (la no-urbanización es, de hecho, una de las características del siglo veinte). Una ciudad como Berlín, que quedó devastada después de la Segunda Guerra Mundial, ha demorado 60 años para levantarse de nuevo y aún le falta mucho, sin embargo lo han hecho con reglamentos y propuestas acorde a los proyectos que autorizaron hace años. ¿Cómo es posible que la comisión se haya impuesto como objetivo redefinir la imagen urbana de un municipio del tamaño de Torreón en tan sólo dos años? ¡Por ello, cada ciudad tiene su propio departamento de Desarrollo Urbano, porque es un trabajo de nunca acabar!

En el segundo punto, ¿la comisión presentó alguna vez los proyectos seleccionados a la comunidad? ¿Cuáles fueron, de qué trataban, dónde los presentaron? Es verdad, nunca lo hicieron. Tal vez pudo deberse a que la estrategia no funcionó y el grupo no hizo análisis ni evaluaciones acerca de los proyectos presentados… Tal vez ni siquiera hubo proyectos presentados.

El tercero y el más importante, ¿dónde está el proyecto de la obra magna, el edificio conmemorativo de la ciudad de Torreón? No hablamos propiamente de la construcción pues es evidente que no existe, el interés está en saber cuál era el proyecto. ¿Se trataba de un edificio nuevo? O como lo señalan en sus estrategias, ¿era acerca de la identificación, rescate y diseño de los monumentos y edificios históricos del municipio? ¿Cuál es el resultado de esto? ¿Hubo por lo menos algún intento por concretar, o en el peor de los casos, por comenzar el proyecto?

El título del post alude al recuento de los daños y a la posibilidad de que el fracaso de la comisión señalada se deba al mal manejo de la organización, es decir, a Ramón Iriarte Maisterrena. Es posible y aceptable que el grupo de arquitectos laguneros haya estado a la sombra del empresario y esperaban que se concretaran ciertos objetivos para comenzar a trabajar en las mal planteadas misiones y estrategias (no incorrectas, sino erróneamente definidas). Pero también habría que sospechar que el grupo pudo tener un interés relativo en el centenario de Torreón y sencillamente no se movieron ni ejercieron como un punto de presión hacia la fracasada administración, sólo dejaron que todo avanzara sin su intervención. Los arquitectos laguneros que integraron este grupo, ¿son inocentes o culpables?

Aquí está el sitio donde se encuentran los integrantes de dicho comité; al verlos puedo pensar en la idea acertada de este post, ya que parecería que fueron fotografiados en un cuarto de alguna oficina de investigación delictiva. Únicamente les faltaba el número de identificación pero recuerden que gracias a las herramientas de la computadora todo es posible.

No indispensables, pero tampoco irrelevantes

Junio 13, 2008 by azcyou

Me quedé pensando un buen acerca del criterio utilizado para publicar el post anterior (casi tres semanas?), y creo haber llegado a la conclusión de que el sitio chileno Plataforma Arquitectura planteó mal la encuesta debido a una palabra que tiene un significado muy distinto a la que debieron haber utilizado para obtener esos resultados. Se trata de las palabras irrelevante e indispensable.

Según la página web Word Reference, indispensable quiere decir imprescindible, que no se puede dispensar ni excusar; y el significado de irrelevante es que carece de importancia. Dicho lo anterior, y siempre aclarando que se trata de un punto de vista, debo decir que los arquitectos no son indispensables pero tampoco son irrelevantes.

Comenzaremos por afirmar que la arquitectura nunca ha sido un objeto físico absolutamente necesario en la sociedad, y tampoco ha sido un factor de supervivencia en la humanidad. La arquitectura es una expresión artística que promueve, cuestiona, modifica y/o manipula una o un conjunto de ideas, pensamientos y sentimientos a través de la construcción; pero a final de cuentas es eso, un arte, y el arte nunca será indispensable en el desarrollo de los seres humanos. Necesitamos comer, dormir, lavarnos por dentro (excreción) y por fuera (higiene), agruparnos, protegernos y reproducirnos, y estas actividades deben realizarse porque de ellas depende que exista un equilibrio en el medio que nos rodea. El resto de las funciones que hagamos en nuestra vida llenan otro tipo de necesidades y haremos todo lo posible por alcanzarlas, sin embargo existen tantas variables que es categóricamente imposible definir cuáles son fundamentales: vestirse, por ejemplo, no es indispensable pero imaginamos porqué debemos hacerlo, y aquí entra la siguiente pregunta que es con qué me visto; comienzan a intervenir asuntos como los medios, el contexto, la individualidad. Tratando del arte, siempre existirá alguien que desea manifestar algo a través de sí mismo o de los objetos que tenga al alcance, pero si no lo hay pues no pasa nada; la humanidad no depende de una poesía, de una canción, de una obra de teatro o de un edificio arquitectónico para sostenerse y sobrevivir. El ser humano necesita resguardarse en una cueva, o para el caso de un techo, el edificio cumple una función social de protección y gracias al instinto éste puede ser fabricado por cualquiera, y aquí es donde la arquitectura y sus profesionales, los arquitectos, no son indispensables para tal objetivo.

Sin embargo, y entrando de lleno a la segunda parte del enunciado, no se puede decir que los arquitectos sean irrelevantes en el desarrollo y crecimiento de la sociedad a la que pertenecen. Ves la diferencia? A lo largo de la historia, la arquitectura ha jugado un papel fundamental y es precisamente el de manifestar en edificios las características políticas, sociales, económicas y culturales de algún individuo o grupo. Las construcciones consideradas como obras arquitectónicas ayudaron precisamente a definir, a proponer, a cuestionar estas ideas y por lo tanto son importantes para el conocimiento de la humanidad. El Partenón griego nos habla de un pueblo en búsqueda de la perfección; el Coliseo Romano de un imperio salvaje y poderoso; lo mismo de las catedrales góticas construidas en la Edad Media que simbolizan la grandeza del Dios católico y las construcciones renacentistas que prefieren la enaltación del hombre; los edificios neoclasicistas que exhiben los tiempos de las conquistas por el mundo; el inicio de la modernidad como el principio de los materiales fabricados y modificados por el hombre; el museo Guggenheim de Bilbao como un signo irrevocable de la tecnología y la estética visual en nuestros tiempos. Estas cosas sólo las sabe hacer un arquitecto, un artista profesional que estudia detenidamente lo que un edificio podría significar para una sola persona o un conjunto de ellas.

Por todo lo anterior, se puede concluir que los arquitectos no son indispensables para la gran mayoría de los seres humanos, sin embargo si algunos de ellos confían en el talento y la habilidad que tienen para representar un cambio significativo en el desarrollo de una sociedad, estos artistas colocarán una huella que el resto de las personas deseará continuar. La frase del arquitecto Juan Legarreta lo resume de una manera brillante: “Haremos las casas del pueblo. Un pueblo que vive en jacales y cuartos redondos no puede hablar de arquitectura. Estetas y retóricos, ojalá mueran todos! Haremos después sus discusiones”.

Las 5 hipótesis de los arquitectos en La Laguna

Mayo 26, 2008 by azcyou

Piensa en una obra arquitectónica que se encuentre en la Comarca Lagunera. Definiremos como obra arquitectónica la construcción que refleja, a través de sus materiales y técnicas constructivas aplicadas correctamente, alguna clase de idea, valor o pensamiento de cualquier tipo (individual, político, social, cultural), que contenga una importancia determinada para la región y que haya influido de cierta manera en el entorno en el que se ubica.

Bien, cualquier construcción seleccionada deberá ajustarse, en teoría, a alguna de las siguientes cinco hipótesis sobre los arquitectos en La Laguna:

1. Ninguna de las obras consideradas arquitectónicas en la Comarca Lagunera fue concebida por un arquitecto lagunero.

2. Los arquitectos laguneros que exceptúan la anterior hipótesis son Carlos Gómez Palacio, Salvador Pruneda, Juan Manuel Ruiz Esparza, Gustavo de la Vega y Enrique Arroyo.

3. Los arquitectos Eduardo Aguirre Moreno y Antonio Méndez Vigatá no entran en la anterior hipótesis porque una sóla obra arquitectónica de importancia no es suficiente para definir el profesionalismo de un arquitecto. En la música, por ejemplo, este fenómeno se conocería como “one-hit wonder“, o “maravilla de un sólo éxito”.

4. Las tres anteriores hipótesis indican que, a poco más de cien años del origen de la Comarca Lagunera, sólo cinco arquitectos locales han comprendido la finalidad de la arquitectura y han hecho lo posible por aplicarla a la región. ¿Dónde está el resto?

5. De la anterior hipótesis se desprende una con la misma importancia: desde la apertura de la primera escuela de arquitectura en La Laguna, sólo dos arquitectos han comprendido la verdadera finalidad de la arquitectura y han hecho lo posible por aplicarla a la región. ¡¿Dónde está el resto?!

Las anteriores hipótesis son el resultado de un muy breve recuento en la escena local de arquitectura, luego de haber leído un artículo del weblog chileno Plataforma Arquitectura, en la que someten a juicio la relevancia de los arquitectos. Sorprendentemente, el 43 % de los votantes considera que los arquitectos no son necesarios, y el 23 % cree que nunca lo han sido. Al analizar un poco la situación de la arquitectura en la Comarca Lagunera, parece que las respuestas no son muy diferentes.

Aclaro que una hipótesis es una conjetura previa a la que se llega por medio de una observación de algún fenómeno. Luego de formularse, se le estudia o analiza con profundidad y al final, se llega a una conclusión que la valide o la deseche. Es decir, que ninguna de las 5 hipótesis anteriores debe tomarse como verdadera porque sólo son razonamientos y no juicios. Tal vez haya un lector que quiera tomar el asunto seriamente e investigar para una exposición, tesis o publicación; me encantaría hacerlo pero no dispongo del tiempo o recursos necesarios, así que ahí está el reto que pondría a prueba la relevancia de los arquitectos laguneros.

Rogelio Madero nunca será Joe Rosenthal

Mayo 14, 2008 by azcyou

Esta vez nos vamos contra Rogelio Madero, uno de los escultores que poseen más peso y trayectoria en la región lagunera. Es director de la Casa del artista y creador de “El manto de la Virgen”, la escultura cristiana más grande del mundo, dicen, y que se originó en medio de varios conflictos. No conozco mucho de sus inicios, exceptuando que al no haber encontrado una carrera profesional enfocada a la escultura decidió estudiar arquitectura. Bien, cada vez que aparece en algún medio, me da la impresión de que tiene un ego bastante elevado, que más que buscar una satisfacción personal con su trabajo desea el reconocimiento de todos los que apreciamos (apreciar no significa lo mismo que admirar) sus esculturas. La desventaja para nosotros es que no hay de otra porque la oferta de estos artesanos en la Laguna es tan escasa, que nos vamos con los que escuchamos constantemente. Entre Rogelio Madero y Sebastián ya no hallamos a cuál irle.

Lo anterior no se confirma, pero sí da mucho que pensar, con la escultura llamada “El lagunero”, colocada en el exterior de un suntuoso centro comercial en Torreón, Coahuila, y que al verla, me recordó demasiado a la clásica fotografía de Joe Rosenthal, en la que seis marinos norteamericanos clavan la bandera estadounidense en la cima de un monte de Iwo Jima, durante la Segunda Guerra Mundial. El relieve, la posición y expresión corporal del obrero, la colocación de la estructura IPR, lo único que falta en la escultura son otros cinco trabajadores y tenemos el cuadro completo.

              Fotografia con

              Sin tôulo de Joe Rosenthal, nppa.org

Juzguen ustedes mismos. A pesar de la explicación, no se le puede dar ningún crédito: desde cualquier ángulo se puede concluir que se trata de una copia disfrazada con motivos “laguneros”. Lamentable que profesionales como Rogelio Madero realicen así su trabajo. Más lamentable aún que exista gente dispuesta a pagarlo.

Y el Pritzker es para… Jean Nouvel!

Abril 24, 2008 by azcyou

Este reconocimiento llamado Pritzker, creado por la Hyatt Fundation para la promoción y difusión de la arquitectura contemporánea, cada año genera especulaciones más y más altas. Se está convirtiendo rápidamente en un trofeo muy codiciado por los profesionales de la arquitectura porque, más allá del valor que le otorga a toda una vida de trabajo y dedicación, le designa al premiado una especie de sello de garantía de clase mundial que lo avala como uno de los pocos elegidos capaces de resolver toda clase de proyectos recibidos. Es otra de estas consecuencias del llamado star system, el fenómeno mediático que prioriza la fama por encima de la capacidad. No es de esperarse que ya comience a ser llamado “el oscar de la arquitectura”…

Dejando de lado la parafernalia alrededor del premio, este año el reconocimiento se va a Francia, a las manos de Jean Nouvel. El arquitecto, que ha generado más de 200 proyectos en su trayectoria, se dio a conocer con el famoso Instituto del Mundo Árabe, de París en 1987, y no ha parado desde entonces. En la arquitectura perteneciente a las dos últimas décadas del siglo pasado, las tendencias eran mucho más claras: los arquitectos deconstructivistas (más formales), y los arquitectos high-tech (más funcionales). Jean Nouvel no pertenecía a ninguno de ellos, ese es su más grande mérito.

               Jean Nouvel, periodistadigital.com

No se necesita realizar una investigación exhaustiva para concluir que Nouvel busca adaptar sus proyectos a un contexto específico, para después hacer una integración racional de algunas de las infinitas aplicaciones tecnológicas a ellos. De ahí que le definan como arquitecto con un estilo ecléctico, que no busca resolver cuestiones de usabilidad o formular paradigmas científicos o utópicos de la arquitectura. La cuestión trataba, primordialmente, de que el edificio mostrara una sensibilidad lo más parecido a la humana, que respondiera al entorno y se le apreciara por su personalidad.

Así era hasta hace unos años, cuando se desvirtua y dada la libertad de los proyectos (y naturalmente, de la cantidad de dinero), comienza a traicionarse a sí mismo y le da por aislar al conjunto del objeto. Muchos aún no aceptan del todo esta tendencia que alcanzó, según dicen, un nivel ridículo con la famosa Torre Agbar, en Barcelona, España, la cual sigue siendo tema de numerosos debates. Nouvel actualmente tiene 62 años de edad y, según los críticos, el tiempo suficiente para seguir proponiendo obras que complazcan al alma y la conduzcan a un mejor nivel de espiritualidad.

10 razones por las que Intermall nunca será obra arquitectónica

Abril 10, 2008 by azcyou

En la Comarca Lagunera una construcción puede competir como obra arquitectónica en un premio: el Colegio de Arquitectos de La Laguna lleva a cabo la Bienal de Arquitectura en la que solamente pueden participar los miembros de la asociación. Se trata del único premio que un arquitecto de nuestra región puede obtener localmente. Y aunque no siempre sea justo o congruente, el hecho de que lo otorge un grupo dedicado a la misma profesión le da por lo menos validez.

Pues bien, que ya existe otro reconocimiento y le llaman “obra arquitectónica del año”, otorgado por los lectores de una revista local que utiliza el gastado recurso del diamante como símbolo de lujo y elegancia. La publicación “Players of life” una vez más nos enseña el pobre desempeño de su labor editorial al facultar a sus lectores para entregar un premio a una profesión de suma exigencia y complejidad, mismas que sólo los arquitectos pueden conocer. Esto quedó demostrado al enterarnos que la obra arquitectónica del año (según esta revista que coloca en la portada como ídolo player a Lolita Ayala) es el recién abierto Intermall Laguna. Ningún arquitecto honesto y comprometido con su profesión le daría algún nombramiento en materia arquitectónica por muchas razones. Estas son, por lo menos, diez de ellas:

             Render del proyecto, grupofranco.com.mx

1. Es un complejo de entretenimiento que se encuentra justo al lado de un hospital, una torre de especialidades médicas y un sector educativo. De entrada, tenemos el factor ruido en una zona que necesita la mayor tranquilidad posible.

2. Es un centro recreativo diurno y nocturno instalado en una zona residencial. El terreno en el que se levantó este complejo estaba catalogado según el Plan de Desarrollo Urbano como H2, habitacional con densidad media. ¿Quién autorizó el cambio tan drástico del uso de suelo? ¿Qué le llevó a la promotora del proyecto a ignorar el entorno? ¿Porqué no tomar en cuenta a las familias de las colonias Residencial Las Misiones, Residencial Tecnológico y Rincón de la Hacienda?

3. Solamente existen dos estacionamientos subterráneos de capacidad considerable en Torreón, Coahuila: el que está bien diseñado y el que no. Podemos compararlos si analizamos la cantidad de automóviles que hacen buen uso de él o que prefieren estacionarse en los alrededores del inmueble.

4. ¿En qué estaban pensando al colocar las entradas y salidas del estacionamiento y del valet parking justamente por los carriles de alta velocidad de las avenidad José Vasconcelos y División del Norte?

5. La circulación peatonal tiene una propuesta muy limitada. Alguien puede encontrar mucho más que observar y caminar en el Mercado Juárez.

6. Maquinarias de funcionamiento sutilmente cubiertas con louvers. Que si no, nos hubiéramos dado cuenta.

7. ¡Áreas verdes inexistentes! ¡Y en la era del desarrollo sustentable! No, las palmeras artificiales no son válidas.

8. Los coeficientes de uso de suelo y de ocupación de suelo completamente ignorados. Es incluso de lógica saber que siempre hay un porcentaje del terreno que debe permanecer al aire libre.

9. En un aspecto un poco más conceptual, la definición de un complejo único de entretenimiento se traduce en albergar bajo un solo techo y detrás de sus fachadas un conjunto de servicios múltiples. Todo en un mismo lugar, pero es uno solo, una unidad. En el aspecto compositivo, al colocarse frente a este centro no sabemos qué es más importante: el local de pizzas, el restaurante bar mexicano, el hotel, el área de valet parking o las rejillas de la maquinaria. No hay mejoría en los interiores: cada local y servicio se aprecia y funciona de manera aislada con respecto a los demás, como si no existiera un reglamento de construcción interno.

             ¿Ves alguna congruencia en la fachada?, skyscraperlife.com

10. En general las construcciones que pueden considerarse arquitectura suelen llevar a cabo una teoría o un concepto, el que sea, a la realidad por medio de materiales y técnicas constructivas, siempre que todas las variables interactúen entre sí de forma congruente con la intención que se proyecta desde el principio. Algunos de ustedes pueden tener la oportunidad de visitar muchos centros de entretenimiento tanto en México como en otros países y se darán cuenta que lo atractivo de ellos es que funcionan bajo un sistema ordenado y jerárquico en el que todos los usuarios disfrutan de una estancia prolongada con algunos parámetros de consumo establecidos. La variada oferta del lugar es casi siempre el primer aspecto a considerar y en eso el Intermall se lleva muchos puntos. Pero las anteriores observaciones mencionadas, y varias más, lo convierten en un proyecto caótico y desordenado, resultados imperdonables para tratarse de un complejo de entretenimiento. En este sentido, el Intermall puede definirse como “edificio comercial con un alto grado de irresponsabilidad social y falso sentido de la complacencia consumista”.

En Torreón sólo existen tres grandes centros comerciales, y parrafraseando el título de una famosa película, al Intermall le tocó ser el feo… Por ello es sorprendente que se le haya otorgado un reconocimiento como obra arquitectónica. Afortunadamente, el premio fue otorgado por los lectores de una revista pretensiosa que no respalda a la escena local de la arquitectura y por lo tanto no tiene absoluta validez… Incluso ya se me olvidó de qué estaba hablando…